Me regalas tu amor con la verdad de la lluvia,
tus caricias y follajes dicen tenerme a mí entre medio,
pero siento que eres del sol, y tu movimiento, de placer mineral.
Alguna vez esas abejas que tienes en los ojos,
miraran la campana y solo seré un recuerdo,
mi saliva una reliquia en tu piel, y
nos miraremos de lejos y te diré de cerca;
eras del sol, yo siempre fui de la lluvia.
7.12.14
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