Véndeme las tripas
cuélgame en la plaza desnudo
riete de mis aguas y flores
compara mis peñascos
olvídate de mi bosque
engáñame con las estrellas
sácame los cristales
búrlate de la paz de mis ojos
regálame la angustia de tu traición
dáñame con tu falsa bandera
no me mires
deséchame como al viento y patéame en la lluvia
gritándome el olvido moribundo
dejándome ahogado en arena
asesinado al lado de mis animales
pudriéndome de dolor en el barro
con frío al lado del fuego
sin manos
sin ojos
pegado a los clavos
arrastrado por la montaña
encarcelado por tu saliva seca
con sed mortal
ya no quiero pertenecer a tu recuerdo maldito
ni a tu engaño perfecto
nadie puede amar a un canalla tibio
a un carnívoro roto
a un desecho cultural destrozado
a un cobarde distante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario