sentado sin querer en el último asiento del lado izquierdo del bus,
ese que este sobre el nivel de los demás.
Al lado de la ventana estoy.
Mujer/señora aparece - Está ocupado? - señalando el asiento que ocupa mi mochila negra.
La saco hacia mis piernas,
ella se sienta,
leo.
Hago que leo a veces...
miro de reojo para saber si va junto a mi
o si lee algo de lo que estoy devorando,
así como un espía,
no quiero que sepa ni entienda,
alejo las hojas,
no las merece,
no las merece,
escondo el título.
Me apego a la ventana.
Todos los días anteriores el sol quemaba
hoy está nublado y con calor , como ambiguo.
Llego a Santiasco;
Traigo 300 tarjetas de presentación en la mochila,
bonitas bonitas,
un computador discpacitado, migas en los bolsillos,
muchos espacios pequeños sin rellenar,
encima de la cabeza traigo un clima sordo
camino por la Alameda y entro en masa al Metro, estación U. de Santiago.
A veces me doy vuelta mirando a alguien,
estación Los Leones parece,
el sonido y la indiferencia dulce del metro,
el reflejo dividido de mi cuerpo entero en el cristal de las puertas,
pienso y me siento,
Me queda bien.
Salgo empujado por la gente a pleno centro,
en la parte que da al Dos Providencia,
No me quiero quedar bajo tierra esperando.
Siento el sonido de teclas vivas,
Subo unas escaleras, camino algo.
Me siento en un corredor amplio.
A menos de una cuadra leo "Portal Lyon",
me acuerdo de Hell's Tattoo,
No sé si exista el local todavía,
era el número 13.
era el número 13.
Recuerdo de esa tarde;
Me bajé dos estaciones antes solo para caminar y disfrutar ese ritual,
me clavaron la música en la piel en forma de tatuaje.
Ese mismo día también fui a Valparaíso,
y me perdí en un colectivo negro a medianoche,
para después
rozar las sábanas con dolor triunfante,
para después
rozar las sábanas con dolor triunfante,
en un cerro olvidado.
En este corredor amplio,
transita mucha o más bien toda la gente del planeta.
Hay un piano vertical de los de verdad!
a modo de intervención cultural,
pintado/chorreado con diferentes colores,
Arriba de las teclas se puede leer claro;
"Play me" "I'm all yours".
----I---I------I----I----I--------
-----------------------------------
Faltan 20 minutos,
tengo que esperar 20 minutos!
me siento asumido a la espera,
llegan niños a tocar el instrumento,
gente de todas las edades y aptitudes,
nunca queda solo,
yo no quiero tocar,
miro en dirección contraria,
como sino me importara ninguna melodía,
ninguna nota,
como sino estuviese ningún puto piano,
me siento bien escuchando,
acompañado de acordes ingenuos libres de egos infectados de público.
En algunos momentos dan ganas de arraigarse ahí,
a la espera del turno y tocar el vals mas stoner del centro;
Hacer parar las micros y los mimos,
sacar el llanto de las gargantas atrofiadas de muecas,
detener el tiempo...
Pero no, no puedo tocar.
Se sentó un loco que se sabe todas las de Chopin y Journey jahah.
Faltan 9 minutos,
veo la gente pasar en ritmos y lenguajes diferentes,
como siempre no?
Hay una pareja de asiáticos que habla francés bajito
y eso me hace sentir fatalmente turista,
en un país desconocido quizás,
todos quieren tocar piano
no entiendo y no quiero entender nada
murmullos, se siente rico.
murmullos, se siente rico.
Excelente.
Se me iba un detalle;
Nadie improvisa,
Nadie improvisa,
todos tocan patrones ya conocidos.
Mierda linda conocida
tierna y segura
llena de calor oreja
llena de abrazos y recuerdos de estufa.
llena de calor oreja
llena de abrazos y recuerdos de estufa.
Veo en cámara lenta, muy lenta,
con un intento de Chopin de fondo,
con un intento de Chopin de fondo,
una mujer libre de gestos y labios rojos NY
de pómulos finos / pelo tomado
caminar desantojado y seguro
audífonos blancos gourmet
Ropa negra y toda aerodinámica.
Comenzó a sonreír cuando vio al desconocido tocando piano multicolor...
...y pasó de largo mirando y sonriendo complice de algo.
Suena el cel;
...Devuelvete mejor y juntémosnos en la boleteria del metro...
Ok nos vemos ahí en 3 minutos - Respondo ya caminando.
Veo a la mujer de la cámara lenta,
sentada cerca de la entrada del metro
con un pucho y escuchando música.
con un pucho y escuchando música.
Almuerzo, en un restaurant que queda subiendo a un ascensor,
hablamos de los círculos,
entrego mis tarjetas.
Me devuelvo al metro con ansias,
tranquilo compro mi pasaje en bus de regreso.
Me siento en el último asiento con querer,
Que nadie se siente al lado - Pienso
pero en último momento,
cuando crees que zafaste porque partió el bus,
llega una mina y pregunta/ordena:
Disculpa puedo sentarme acá?
Si, dale - respondo como hablando con mi gato.
De reojo ví que se había tatuado recién ese día,
el brazo izquierdo,
un símbolo que no alcancé a reconocer,
se había sacado el plástico y tenía toda la piel irritada,
de reojo me gustaron sus medias geométricas y negras,
de reojo miro como se toca las piernas indiferente y lee poesía,
o puede que haya sido un folleto de primeros auxilios,
Poesía al fin.
o puede que haya sido un folleto de primeros auxilios,
Poesía al fin.
Me entra un sueño pastillístico,
me duermo por instantes,
la cabeza se me cae,
se me abre la boca,
se me abre la boca,
y tengo ganas de mear,
pero el clima ambiguo confunde mi cuerpo,
me hace sentir que es de noche
que son las 4 de la mañana,
a veces abro los ojos un poco
y no veo Rancagua.
No aparece.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario