
Se podría decir que cada músico es una canción desparramada.
Lo importante es reconocer los patrones,
...para luego armar el clímax final.
En realidad, puede entenderse en la música docta o repetitiva de estos tiempos,
mucho del pensamiento fractal que percibo.
Colores ínfimos,
Caras inusuales,
sonidos que se sienten con todo el cuerpo.
Somos como una flor; una explosión
La vida y la destrucción, a veces el punto intermedio.
Tus imágenes,
tu música,
tus historias te preceden...
No hay nada nuevo que puedas crear.
Nada es tuyo.
Conectarte antes a lo universal,
es primordial para entender que eres solo una antena carnosa.
No eres lo que ves, lo que abrazas ni lo que respira...
y lo sabes bien.
Solo es consecuencia,
olvidar el reconocimiento
y solo ser un transición.
Olvidar para crear y viceversa.
Eres,
Soy;
un espectaculo lleno de violencia contenida;
una paz sublime.
Foto: Jaroslav Rössler
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